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Mostrando las entradas etiquetadas como Relato

Mala Persona y tonto

Esta semana he bloqueado a la primera persona en Whatsapp. Se trata de mi antiguo inquilino, el mismo que me destrozó el apartamento y que tuvo que marcharse por no pagar. El mismo que me mintió mil veces diciendo que nunca olvidaría lo bien que lo había tratado, que me pagaría lo que me debía, que arreglaría los desperfectos ... etc. Esta vez me envió un mensaje diciendo que era mala persona, que mis mentiras y las de mi abogado habían causado que él estuviera viviendo en la calle, con seis hijos que mantener y mil deudas. Hasta comentaba que se lavaba en el mar. Así mismo manifestaba su creencia en Dios y en el carma (sic) y en que al final todo acabaríamos en nuestro sitio. El mensaje acababa con un " y eres la mala gente que he conocido en esta vida ".  El mensaje, deslavazado e incoherente en muchos momentos parecía haber sido enviado por el alcohol. El mismo alcohol que solía llenar las botellas y botellines de diferente índole que, vacíos, me había dejado en el apa...

La final olímpica (Relato)

Hoy retomamos aquella vieja costumbre del "soneto aleatorio. Catorce palabras he sacado, una para colocar en cada verso. A ver qué conseguimos hacer. Llegó al  Quiosco  el jugador mítico, Paseando a su bulldog  Francés El otrora  Abanderado olímpico Procedente del  Jardín  japonés. Al Bucear en los deportivos diarios Júpiter , inquieto, tensa la correa, Recordó su medalla, recordó el Vestuario Restos de un Postre Júpiter olisquea. De aquel Título revivió la película, Se volvió a Atascar , de barro hasta arriba Diluvio universal, el cielo Al revés , La Mafia prorrusa empapada y ridícula, El Oro de Moscú, a España se iba, "Júpiter, sé Paciente" , dijo al bulldog francés.

Vidas Rotas

Estoy leyendo ahora "Vidas Rotas: todas las víctimas de ETA" Creo que todos deberíamos. Se lo debemos a aquellos que dieron su vida involuntariamente ante el criterio siempre caprichoso de una banda (con muchos nombres) de asesinos. Se lo debemos porque gracias a su, de nuevo, involuntario sacrificio, no caímos nosotros. Hubiera bastado con que ETA pusiera una bomba cuando no solo una bala en un lugar y hora diferente para que nosotros mismos estuviéramos en el libro y nuestras familias fueran unas de esas que se indignan cuando escuchan quejarse a aquellos que tanto dolor han causado. No sé cuál fue el primer atentado de ETA que recuerdo. Quizás el de Hipercor aunque no por el momento mismo sino por haber escuchado hablar de él con posterioridad. Quizás el de Gregorio Ordóñez, no sé. Lo que sí sé es cuáles son los primeros antentados que recuerdo con más claridad. Uno de ellos fue el de Callao en Madrid. Debió ser una o dos semanas después de pasear yo por esa calle y m...

Pablo

P ablo, un año ya y tú más vivo, A hora mismo contigo hablo, B orrando la mitad de lo que escribo, L lorándote a risas, ¡Ay niño Pablo! O lvido a medias un destino esquivo.

La ruptura (relato)

En eso consiste el castigo mío. Mientras mares, mis ojos te lloran, Mientras mis pupilas te imploran, Inmóviles, bañan mis pies el frío. La dicha no sé lo que significa, Sin prisa, sin pausa, sin piedad, Pasan los años, se dobla mi edad, La sal lentamente me petrifica, Y varado sin ti en la arena, Fina y dorada de nuestra playa, Espero la última ola paciente  Esa que ahogue, clemente, Tu partida, mi tres en raya, Perderlo, perderte y mi pena.

El jugador (Relato)

Una reina con tanga, En la barra una copa, Y un croupier a su lado, Jugando a los dados, Jugando hasta la ropa, Y sin nada en la manga. Necesita un cuatro, El dado se mece, Tropieza y se para. Con mucho teatro, Un tres aparece, Y la reina es de espadas. Vuelve arruinado a la barra, Busca respuestas en la bebida El alcohol anestesia su garganta, El hielo, en el vaso aguanta, Un escalofrío le señala la salida. Aquí, sin dinero, no hay farra. Un saludo, Domingo.