Esta mañana he ido a un gran almacén de la construcción. Como necesitaba comprar algo voluminoso, cogí un carrito. Igualmente, como iba a comprar algo poco voluminoso en un pasillo estrecho, dejé el carrito apartado un par de minutos. Durante ese tiempo me pareció ver una persona con actitud extraña cerca del carro. Pero el carro estaba vacío así que no le di mayor importancia. Conseguí lo que estaba buscando, cogí el carro, terminé de llenarlo con lo que había ido a buscar y pasé por caja. Al llegar al coche, solté la compra en el maletero y fui a devolver el carro. Cuál no sería mi sorpresa al ver que ya no había moneda dentro. Y no una moneda cualquiera, 50 céntimos, 1 ó 2 euros. No, una moneda falsa con la imagen de un carrito que solo sirve para eso. Además es (o mejor dicho era) metálica de forma que la solía llevar en el llavero del coche. De esta forma me aseguraba que nunca me quedara sin moneda para el carro o tuviera que cambiar. Tenemos cientos de cosas inútiles. Gastam...
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